Oh Dios que en Jesucristo tu hijo amado, mostraste tu rostro visible, y nos das a conocer la abundancia de tu espíritu vivificador.
Te pedimos que envíes a nuestros corazones el RUAH, para que viviendo y trabajando en la extensión de tu reino, llevemos a la humanidad a tu encuentro; a ti que eres el Dios uno y trino.
Danos el RUAH de tu amor para que seamos generosos con el que sufre en el alma y el cuerpo.
Danos el RUAH para que en medio de nuestras debilidades seamos valientes.
Danos el RUAH para vivir en comunión con la iglesia, acrecienta nuestro amor por el Papa y los obispos.
Danos el RUAH para que nuestra vida sea un auténtico testimonio de que tú vives en nosotros.
Ayúdanos a llevar tu palabra a quién no te conoce, fortalece nuestra esperanza y acrecienta nuestro amor.
Haz de nuestra comunidad un testimonio vivo de amor fraterno, de entrega y de generosidad, que sepamos descubrirte en el que sufre y llora.
Que a través de la lectura diaria de tu palabra y de la oración constante vayas esculpiendo tu rostro en nosotros.
Y tú María que eres fuente de inspiración nuestra, bendice nuestro trabajo y enséñanos a ser dóciles al RUAH.
Fortalece nuestro Si de entrega y así el poderoso hará cosas grandes en nosotros.
Amén